El folklore llegó a la pantalla


A mediados de este mes se estrena “Aire de Chacarera”, el documental de Nicolás Tacconi en el Espacio INCAA Km 0 Gaumont (Av. Rivadavia 1635). Este trabajo gira en torno a la figura de Mario Arnedo Gallo, reconocido músico y compositor de folklore, padre de Diego Arnedo, bajista de Sumo y Divididos.

Aires de chacarera

Aires de chacarera

El legado musical

Nacido en Santiago del Estero en el año 1915, Arnedo vivió hasta mudarse a Hurlingham en 1947. Su nieto Fernando, embebido en la cultura del rock que inundó aquella localidad en los años 80, emprende en la película, un viaje hacia el corazón profundo de la provincia natal de su abuelo, en busca de su historia y del origen mismo de la chacarera. En el proceso descubre paisajes, increíbles piezas de audio pocas veces oídas, inolvidables personajes y la conexión que existe entre su música y la tierra que habitan.

Arnedo nieto siempre supo que su abuelo era una figura trascendente dentro del folklore santiagueño. Pero, viviendo en Buenos Aires y escuchando rock jamás conoció el mundo de aquella música hasta que, siendo padre, sintió el deseo de transmitirles a sus hijos la obra musical de su abuelo, la tradición de su familia. Para ello tuvo que iniciar un viaje al encuentro de su origen, un mundo que fue conociendo a través de los viejos amigos de Mario Arnedo, su historia y su música, el viaje lo lleva al corazón mismo de la tierra santiagüeña: una tierra mágica llena de mitos, música y celebraciones dionisíacas. En el camino, Fernando se dará cuenta que su búsqueda lo lleva mucho más allá de su abuelo. Se encuentra con algo que estaba dormido en su interior, y con este conocimiento podrá, finalmente, elegir qué es lo que va a heredar y transmitir a sus hijos.

Una aventura hacia el interior

Con dirección de Nicolás Tacconi, y guión de Fernando Arnedo, Gabriel Medina y Tacconi, “Aire de chacarera” es el sueño de todo folklorista ya que reúne la figura mítica de un creador con el paisaje de su terruño.

“El documental lo hice junto con Fernando Arnedo, nieto de don Mario y un gran amigo, con quien compartimos el amor por la música. Su abuelo nos pareció una figura que sobresalía por sobre muchos de los músicos que fuimos conociendo por su poesía y la intensidad que transmitió a través de sus composiciones, el misterio de su bohemia y las grabaciones tomadas de reuniones como único registro de su obra. Todo eso nos fue llevando a interesarnos cada vez mas en él”, nos cuenta Nicolás.

El nieto como hilo conductor

“A medida que íbamos sumergiéndonos en el mundo del folklore santiagueño, Fernando fue experimentando una conexión con aquella música que recordaba de su infancia, en los asados domingueros en casa de sus padres. Él, una persona más enfocada en la cultura rock, empezaba a sentir una voz interna que cobraba mayor fuerza a medida que íbamos conociendo Santiago del Estero. Finalmente se tornó inevitable que el documental hablara de Mario a través de este cambio que Fernando fue viviendo”.

Lo que hubiese sido y lo que fue

“En principio nuestra idea era mostrar lo que se experimenta en Santiago del Estero a través de la música. La conexión con historias ancestrales que se mantienen vivas en las canciones. Mi primer contacto fue en la Fiesta de la Abuela, el festejo organizado en el humilde barrio de Los Lagos por la familia Carabajal, donde vi tocar a Peteco por primera vez en mi vida, y al escucharlo cantar “Como pájaros en el aire” sentí una emoción muy profunda que me dura aún hoy”.

Raíces variadas

Tacconi recuerda que su “padre era un gran fanático de la música. El, por sobre todo, escuchaba autores italianos que recién hoy estoy descubriendo como Lucio Dalla o Lucio Battisti, de quien recomiendo El Anima Latina, y la de origen negro estadounidense: James Brown, The Impressions, Issac Hayes, Quincy Jones, Stevie Wonder. En cuanto a mí, Led Zeppelin y los Beatles fueron las primeras bandas que me gustaron en serio. Con el tiempo sumé muchas más. La lista sería interminable”.

Nuevos conocidos

“En Santiago conocimos muchos amigos de Mario: el Gringo Bravo de Zamora, Moreno Suárez, Juan Carlos Carabajal, y otros que nos fueron llamando la atención como Juan Saavedra, Elpidio Herrera o el Chingolo Suárez, además de músicos fantásticos casi anónimos”.

Más allá de la experiencia Arnedo

“En mi caso es importante también. De alguna manera, elípticamente, yo conecté con mi padre y su amor por la música y fue una canción sobre la madre de Peteco la que despertó en mí la necesidad de mostrar ese mundo”, nos cuenta Nicolás sobre la búsqueda de orígenes que plantea el filme en el que, “desde que empezamos a investigar hasta el último día de edición de la película debemos de haber estado tres años metidos con el proyecto”.

Un resumen acertado
Aires de chacarera

Aires de chacarera

“Fue algo mágico, un viaje con mis amigos a un lugar que bien podría ser parte de un mundo fantástico. Hace tiempo no voy a Santiago y a veces me pregunto si eso que conocimos es parte de la realidad o que, sin darnos cuenta, entramos en un lugar mítico. Al menos pensarlo así me divierte”.

Otro mito en el futuro

“Estoy investigando sobre el germen musical de Hurlingham. Aquello que existió allí antes de que llegara Luca Prodan. Mi idea es hacer otro documental, pero primero está el estreno de “Aire de Chacarera” el 15, en el Gaumont, donde permanecerá hasta fin de mes, para empezar. Más adelante la idea es llevarlo a Santiago del Estero y hacer allí una gran fiesta”.


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