El Mago de las Millas enseña sus trucos

Si te ponés a leer “Travel Hacker” y no te dan ganas de viajar enseguida es porque… todavía no tenés suficientes millas. A Craig Sowerby le encanta subirse a los aviones y probar cómo se vive en los mejores hoteles del mundo. Pero lo mejor es que todos sus consejos están juntos en este libro imperdible.
Eso sí, cuando termines de leerlo, seguilo en su blog https://insideflyer.co.uk/author/craig-sowerby/ y ¡Buen Viaje!

ER-Cuando comenzaste el proyecto y te diste cuenta que tenías puntos y promociones durante un año, ¿no te arrepentiste de no haberlas usado antes?

CS- Sumar suficientes puntos para estar 365 noches en hoteles fue un gran reto. ¡No quise gastar ni un solo punto antes del 2015!

Además, un travel hacker siempre tiene que sortearse el conflicto entre gastar las millas y puntos cuanto antes, y tener un colchón suficiente para cubrir cualquier inspiración. Sería una pena no tener suficientes puntos de Hyatt para alojarte en el Park Hyatt Tokyo, por ejemplo, porque los puntos Hyatt los gastaste todos en un Hyatt Regency, da igual donde cuando hubo un Sheraton o Hilton cerquita.

Con las millas, debería de gastarlas más rápidamente; casi diría que me sobran. Pero tengo el costumbre de buscar el punto óptimo: el programa de aerolínea que ofrece la misma cosa por menos millas. Por ejemplo, en el libro volé de Abu Dhabi a Londres en Primera Clase con Etihad. Me costó 40.000 millas de American Airlines. Si hubiese usado millas de British Airways para su Primera Clase, me hubiesen pedido 80.000. Soy casi incapaz de malgastar el doble de millas innecesariamente, además la Primera Clase de Etihad es mucho mejor,  aunque muchos dirán que sería mejor gastar las millas que ya tenés.

Parte de lo que intento explicar en mi libro es saber reconocer el valor de las millas y puntos. Gastarlas todas hoy en un vuelo cuando hay alternativa low-cost, por ejemplo, significa que mañana tal vez acabas pagando innecesariamente mucho dinero por tu siguiente viaje. ¡Y un travel hacker siempre está pensando en futuros viajes!

ER-En el momento en que decidís dejar tu trabajo, ¿pensaste qué iba a pasar tras ese año sabático?

CS- Reconozco que fue una especie de crisis de mediana edad. No sabía lo que iba a pasar, pero tenía muy claro que no quería contestar nunca más a una invitación u oportunidad con la respuesta “no puedo… tengo demasiado trabajo…”

Probé ser monitor de esquí, o navegante de velero, y pensé en ser guía turístico, pero entendí rápidamente que convertir aquellas aficiones en trabajo sería un desgaste. Empecé a escribir un blog sobre millas y puntos. Luego InsideFlyer en el Reino Unido me ofreció sumarme a su equipo de bloggerspagos, y me di cuenta que puedo ganar dinero escribiendo sobre millas y puntos, algo que me apasiona.

ER-¿Cuándo supiste que tu experiencia tomaba forma de libro?

CS- Desde la primera inspiración a finales del 2013 yo me planteaba escribir un libro. Si se iba a publicar, era otra cosa, ja, ja. Pero mi pareja argentina, Silvina, tiene buenos contactos en Planeta y les encantó cuando expliqué mi concepto durante una cena, antes de empezar el viaje. Sin promesas, pero con ganas de leer un manuscrito. Eso fue suficiente para tomarlo en serio.

ER-Lo tuyo fue algo más que La vuelta al mundo en 180 días, ¿pero tuviste algún personaje o inspiración para realizarlo?

CS- La verdad es que no. No sabía si era capaz de escribir un libro, o si se iba a publicar. Pero en todo momento mis seres queridos me dijeron que mi idea era fantástica, muy original. Me apoyaron mucho para llevar a cabo este proyecto.

Luego vienen los periodistas con los motes como el “Messi de las millas” o el “Quijote de los puntos” y no me quejo en absoluto. 🙂

ER- ¿Hubo alguna ciudad en la que te hubiera gustado quedarte más tiempo o a la que volviste después?

CS- Me gusta visitar sitios nuevos, pero también me encanta volver a mis lugares favoritos. Siempre dejo algo pendiente de hacer o ver. Para mí sería enormemente triste pensar que nunca jamás volveré a algún lugar. Siempre echo monedas en la fuente de Trevi, por ejemplo, aunque fuera mi vigésima visita a Roma.

De las ciudades del 2015, ya he vuelto a Cartagena de las Indias, Osaka, Bangkok, Nueva York, Chicago, y otras, sin olvidar que siempre pasaré varias veces al año por Vancouver, Londres, Madrid, Barcelona, por ejemplo.

Y me acuerdo de un hotel en Camboya, el Park Hyatt SiemReap. ¡Fue espectacular! Recibimos un upgrade a una suite con pileta privada. Allí nos hubiésemos quedado un mes o dos más…

ER-¿Qué parte de la experiencia te gustaría repetir?

CS- Las mejores experiencias son irrepetibles. Por ejemplo, tomar de la mano a mi pareja Silvina porque llora de felicidad y paz al ver el sol levantarse sobre el templo de AngkorWat en Camboya… Aunque volviésemos, no sería lo mismo.

Creo que no hay que obsesionarse con la búsqueda de experiencias. Suelen llegar por azar. Pero en general hay que salir de tu ámbito normal y estar abierto a lo que te es diferente. Vivir de viaje constante es una manera de abrirte a todo tipo de posibilidades.

ER-En general, ¿cómo te trató el jet lag?

CS- El jetlag es bastante más flojo cuando uno vuela en Business o Primera Clase con un asiento que se convierte en cama,ja ,ja.

En general, es mucho más fácil volar en dirección del este al oeste, por ejemplo, partiendo de Europa en dirección a Argentina. Cuando no hay más remedio que volar al este, procuro elegir el vuelo que salga lo más tarde posible, para poder dormir algunas horas durante el vuelo. Lo peor es salir al mediodía para llegar a las 6 de la mañana el día siguiente, sin haber dormido nada…

Eso sí, parte del encanto de ciudades como Tokio o Hong Kong ES el jetlag. La peliculaLost in Translation lo demuestra perfectamente.

ER-¿Cambiarias algo del viaje hoy?

CS- Silvina sufrió a veces el movimiento frecuente. Yo siempre le contestaba que necesitaba material para el libro. Con tan solo uno o dos hoteles y vuelos al mes, tendría un libro muy cortito. Pero si lo organizara otra vez, intentaría estirar las estadías en cada lugar un poco más. También hay que decir que tenía cierto miedo a estar registrado 2 o 3 semanas en un solo hotel, para luego darnos cuenta que el hotel era malo.

ER-¿Tenés pensado otro libro?

CS Depende del exito de “Travel Hacker”. Estoy disfrutando mucho de la experiencia de escribir, editar y ahora presentar mi libro. Pero también me gusta la inmediatez y cercanía del lector que me permite escribir en un blog.

ER- ¿Qué sitio recomendarías a los lectores para sus próximas vacaciones? Tené en cuenta el dólar, por favor.

CS- Para sacar el máximo provecho de las millas y puntos (o de un dólar a 28/ 30 pesos), hay que ser flexible. Insistir en ir a Rusia en junio del 2018 o a Punta del Este o Río de Janeiro en enero significa que todo saldrá más caro. Ciudades como Nueva York, Londres, París, Tokio siempre serán caras. Pero sitios como Berlín, Barcelona, Estambul, Marruecos, Tailandia no lo son tanto, y mejor todavía si se evita la temporada alta del verano europeo. Además, estoy convencido que es más enriquecedor visitar a lugares menos conocidos que sacar otraselfie delante del Tour Eiffel o Big Ben.

Y una de mis aficiones es investigar los cuadros de premios de las cadenas de hotel. Si un hotel de cinco estrellas tiene pinta de ser muy lujoso, pero cuesta relativamente pocos puntos, me llama mucho la atención. Muchos destinos del libro fueron elegidos por aquella razón. Cuando leen mi libro, espero que algunos sirvan de inspiración para el siguiente “travel hacker”.

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