Francisco y su corazón «Santo»


Corría el año 2011 cuando el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio ofició la Misa de las Fiestas Patronales en la Capilla Padre Lorenzo Massa, quien fuera el fundador de San Lorenzo, en la ciudad deportiva del club en el bajo Flores, festejando el día de María Auxiliadora de quien la institución tomó la divisa azulgrana.

El Papa y la bandera de San Lorenzo

El Papa y la bandera de San Lorenzo

«Los colores de la camiseta se los pedimos a la Virgen”- comentó en ese momento- “Nunca saquen a María Auxiliadora de aquí, porque es su Madre, ya que nació San Lorenzo en el oratorio San Antonio, bajo Su advocación”.

Ese mismo día dos jugadores que hoy forman parte del plantel profesional de los «matadores», Jonathan Pacheco y Angel Correa, fueron confirmados por él.

Dos años más tarde, el mundo era testigo del primer discurso del nuevo Papa Francisco: «Hermanos, hermanas, buenas noches. El deber del cónclave era darle un obispo a Roma. Mis hermanos cardenales fueron a buscarlo al fin del mundo».

Y es que este Francisco era el mismo Bergoglio, el mismo Jorge que, desde muy chico jugó al básquetbol en San Lorenzo.

El comienzo de un gran amor

Carnet de San Lorenzo

Carnet de San Lorenzo

Desde la infancia Bergoglio se convirtió en hincha de San Lorenzo, cuando de la mano de su padre Mario José iba desde su casa de la calle Membrillar en el barrio de Flores a la cancha en la década del ’40.

Sin faltar a los partidos, cuando en 1946 su equipo salió campeón disfrutó de ver jugar a las figuras de aquella época: René Pontoni, Reinaldo Martino y Armando Farro, quienes fueron bautizados como «El Terceto de Oro».

Pero recién en marzo de 2008 se hizo socio del club de sus amores y, justamente, el día que recibió el carnet correspondiente, número de asociado 88235N, también le fueron obsequiados una camiseta y un banderín. Para completarla, la primera fue firmada por su ídolo, el Beto Acosta.

Y un día cambió su nombre

Bergolio con la camiseta de San Lorenzo

Bergolio con la camiseta de San Lorenzo

… pero ni el discreto estilo que lo hacían viajar en subte y colectivo, visitar las villas, estar junto a aquellos que lo necesitaban como las víctimas de Cromagnon o de la Tragedia de Once, pudieron dejar de imprimir en la investidura papal las ganas de ver ganar a San Lorenzo. Así lo hizo saber a los periodistas en el Vaticano a los pocos días que fuera elegido para regir los destinos de la iglesia católica en el mundo.

El Ciclón, lejos de abandonarlo, continúa formando parte de su cotidianeidad, como el trozo del viejo Gasómetro que forma parte de sus tesoros terrenales.

Esa misma semana el club de sus amores estrenó camiseta con su nombre y su imagen.

El nuevo legado

Otra con la camiseta

Otra con la camiseta

Más allá de San Lorenzo, Francisco dio comienzo a su pontificado con frases puntuales, que conformarán el nuevo legado: “Si la iglesia no camina se desmorona como un castillo de arena»; «Nosotros podemos caminar, podemos edificar, pero si no proclamamos a Jesucristo, la cosa nova, nos convertiremos en una ONG piadosa, pero no en la Iglesia, la esposa del Señor», y su lema principal, declarado en el momento de su asunción como Papa, «Una iglesia para los pobres», donde resume su filosofía de vida.

Esa, en la que nunca faltarán los colores azulgrana… de María Auxiliadora.


 

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