Jorge Montes en el camino de Dios hacia el sol


Nunca deja de sorprendernos el rock nacional. Quizá decir simplemente Jorge Montes no significará demasiado o tal vez nada para muchos. Sin embargo a los que seguimos de cerca la historia de nuestra música nacional, sabemos lo que hay detrás de ese nombre: una inmensa obra, hoy de colección. «Cuando brille el tiempo» de la formación Montes, que vio la luz allá por el año 1974, cumple hoy vigentes 46 años, de super culto con vinilos casi inhallables. Los que se encuentran tienen precios imposibles, pero el año pasado, gracias a la iniciativa de Infinito Records y el trabajo de Piero Carpín, ese tesoro se convirtió en CD.
Aquella formación liderada por el guitarrista Jorge Montes, se completaba con Carlos Salazar en batería, Alberto Oneto en bajo y Juan Carlos Policastro en voz.
Jorge Montes fue un gran guitarrista que inició su carrera en la agrupación Séptima Brigada, ícono de la música beat en la que, por aquellos tiempos, también se encontraban las olvidadas bandas Cables Pelados, Conexión N° 5, Lechuga, Trocha Angosta y Pintura Fresca.
Como referencia vale remarcar que los grandes ejemplos de Montes con la guitarra fueron Jimi Hendrix y Carlos Santana, de ahí su sonido inigualable y bien personal.
De los integrantes de la banda, poco o nada pudimos rescatar en la actualidad. También participó en este trabajo Alex Zucker en guitarra y bajo, quien más adelante formaría el trío Alas junto a Gustavo Moretto en teclados y voz; y Carlos Riganti en la batería.
La rica placa, en cuanto a su sonido y experimentación, cuenta con pasajes de hard rock, desde aires progresivos hasta ritmos latinos.
Los temas que la integran son: «En el camino de Dios hacia el sol», «Arde Roma», «Por la luz de Dios», «Cuando brille el tiempo», «Arco Iris donde estás», «Fuera el sol», «Pequeña y fugaz estrella», y «Días después». El CD cuenta con dos bonus track: «Pájaro nocturno» y «Un viaje al mar», extraídos del primer simple.
Al no tener una gran repercusión la banda se disolvió y Montes decidió viajar a Colombia, volviendo a Argentina para integrar algunas de las míticas formaciones de Pappo’s Blues. Luego regresa a Colombia y vive un tiempo en Ecuador, en la que una de las versiones de su deceso surge a partir de un violento altercado que terminó con su inquieta vida.
Pensar en Montes es hablar de una tremenda banda en contenido musical, en letras y en la forma espiritual, no reconocida en su momento, pero que hoy se valora.
Jorge Montes escribió en el arte de tapa de su álbum: Querido amigo: «en este momento, desde este pequeño rincón de Argentina, mis brazos se extienden para llegar hasta el lugar en que tú te encuentres y darte un fuerte abrazo, con el que abro mi corazón lleno de amistad para vos. Y ese abrazo te lo hago llegar por intermedio de mi música encerrada en este disco que espero te agrade y que disfrutes escuchándolo en la misma forma como yo disfruté al interpretarlo».
Junto a Zucker participaron también del álbum Sergio Goffan en piano eléctrico y Eduardo Pipman en batería, quien luego formó su Quartet de jazz rock.
En el camino de Dios hacia el sol donde seguramente se encuentra la morada del irrepetible Jorge. Salve, salve rock argentino de todos los tiempos. LD


 

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