La antología de cuentos policiales que se necesitaba


Hablamos con Juan Sasturain, quién se encargó de juntar algunos de los mejores cuentos del género de cuento policial clásico, a su criterio, con grandes autores que van desde Edgar Allan Poe, Sir Arthur Conan Doyle, pasando por Mark Twain, G.K. Chesterton, hasta Agatha Christie, entre muchísimos más. Un libro llamado «El Crimen Paga», que incluso cuenta con un prólogo de su autoría.
Esto es lo que tiene para decir…
ER: ¿Cómo se originó la idea de realizar esta selección de cuentos?
Edhasa comenzó con el proyecto. Tiene una política de darle espacio a las antologías, a las reuniones de cuentos. En su momento, me lo propusieron y la idea terminó siendo completamente de ellos.
La demora en cuanto a la escritura del prólogo es normal por lo que se tardó en editar el mismo, allá por el 2017 escribí esas líneas y suele suceder, sobre todo en este caso, a la hora de lidiar con tantas cuestiones, los derechos de traducciones, las negociaciones y la búsqueda de autores, por suerte no hubo mucho problema.
Suelo mantener, siempre a la medida que pueda, la fecha de redacción, y quedó la fecha original.
ER: ¿Y la idea de que los autores sean solamente anglosajones?
Esa es mía, si. Es un mar realmente el policial, una categoría tan laxa y amplia y decidí hacer algún tipo de acotación. Y siempre dejamos la puerta abierta para hacer otra selección próximamente, si hacés una universal, cagaste, ¿no? (risas).
ER: El libro comienza con Poe y termina con Burnett, ¿fue una cuestión tuya o se dio?
No, el orden podía ser un poco diferente, no tiene ningún significado especial, pero si un desarrollo cronológico. El ordenamiento es vagamente cronológico. Más vinculados estrictamente con el género y no tiene importancia esto.
Los considero viejos amigos a estos autores, y fue una idea de seleccionar los textos menos transitados, menos conocidos, para dar a conocer la magistralidad de estos autores. Tenemos desde Hammett con su primer texto editado bajo un seudónimo siempre probando a prueba y error, y dimos con este hermoso cuento con ambientación extraña y una vuelta de tuerca no común. Y en el caso de Chandler, fue el último que editó y escribió, en las últimas instancias de su vida. Otro cuento lindo y muy original, que hay que leerlo para apreciarlo precisamente.
ER: ¿Hubo limitaciones a la hora de la selección?
Hubo uno, en el cual evidentemente algún problema hubo de derechos o de algo, quería incluir un cuento de James Turner, un humorista norteamericano, que quedó afuera y me hubiese gustado que estuviese, porque tenía un registro no frecuentado. Un poco de humor negro le hubiese dado más color. Quedará para otra.
ER: ¿Cómo se eligieron las versiones seleccionadas?
De toda esa parte, por suerte no me tuve que ocupar. Se compraron traducciones, se modernizaron viejas que eran buenas, en otros casos se tuvieron que volver a traducir, pero todo eso no sé exactamente muy bien. Todos estos cuentos los tengo leídos de hace años y me parece que todas las que salieron son las mejores. Hay cuentos como el de Stockton que le cambian algunos parámetros para sonar más del presente. Algunas licencias que se pueden tomar, como retitulaciones como el de Hawthorne o el de London, con la vieja retitulación de Borges. Hay varias cosas de ese tipo. Por ejemplo, un cuento perfecto como el de Agatha Christie, que tiene como tres versiones, porque ella lo escribió más de una vez. Todos hemos conocido la película, extraordinaria la verdad. La versión original tenía un desenlace que Agatha después, no satisfecha con ese resultado, lo modificó. Después en la versión teatral de los años 50′, exitosa pero no tanto como las demás, y de esa versión más moderna por así decir con toques en el guión, salió la de cine. Entonces tuvimos que elegir de las 3 versiones, la mejor, y nos quedamos con la original.
ER: ¿Y en cuánto al diseño de tapa?
No tuve nada que ver (risas). Fue mérito de la editorial, aunque no creo. En la solapa está, es una foto de catálogo de compra, que por suerte quedó muy buena.
ER: Si tuviera que formar un club, ¿cuáles serían sus miembros?
¿Como un club de policiales? Mirá, cuando nos preguntan a los que escribimos, entre otras cosas, policiales en estas latitudes del mundo, nosotros decimos que nos diferenciamos de los escritores nórdicos, sobre todo teniendo en cuenta que serían los escandinavos, el boom de los últimos tiempos. Y el sentido más nato, son los del norte, los del imperio. Al policial nórdico en el cual predominan una valoración natural de institución encargada de mantener el orden e impartir justicia, es decir, la policía y la ley. Con la tele como protagonista, y los detectives como parte de esas instituciones. En el cual, el nuestro, el súrdico, jugando con la ambiguedad, es que en nuestras novelas es muy complicada la relación con la policía y con la ley, es muy difícil trabajar con la verosímil que lleven la delantera en los casos. Sin ponernos excéntricos, es lindo señalar, yo haría el club de los escritores súrdicos. Los españoles se han puesto muy nórdicos. Así que nosotros tenemos que ponernos las pilas.
ER: ¿Tiene algún proyecto nuevo en vista?

Mirá, tuve la suerte de hace tres días, de ganar un lindo premio, muy estimulante con mi última novela. El premio Hammett que se otorga de forma anual. Con ese hecho, y una novela que es un ladrillo de 700 páginas (risas). Me volvió a dar ganas de escribir, así que estoy escribiendo una novela de mi viejo detective, que esperemos que el año que viene, ya tenerla en mi brazos.


También guarden, twiteen y compartan desde:
Bookmark the permalink.

Comments are closed.