Ñaupa Cunan


«Nuestra música es combinar lo de antes con un sonido de ahora»

«Huellas profundas» es el título del segundo álbum del dúo rosarino Ñaupa Cunan, que integran los mellizos Lisandro Leonel y Hugo Nahuel Ruiz, que justamente este año están cumpliendo 10 años de trayectoria artística ininterrumpida.
Ñaupa Cunan significa en lengua quechua «lo de antes y lo de ahora» y, precisamente el repertorio que abordan los Ruiz es eso, tomar «temas tradicionales del cancionero folklórico popular y combinarlo de a poco con algunos propios y otros no tan difundidos», en el decir de Lisandro.
“Al principio armamos el grupo con amigos de la familia mayores que nosotros, después se dieron algunos cambios de músicos y ahora tenemos una formación más joven”, según comentó Nahuel en referencia a la incorporación de Jorge Blanco en voces y guitarra, y Antonio Olivera en bombo.
«El nombre del grupo tiene mucho que ver porque basamos el repertorio en buscar, bucear temas antiguos que hoy no se tocan tan seguido, pero los hacemos con nuestro estilo personal, al menos eso creemos y también nos estamos animando a composiciones propias», agregó Lisandro.
«En el disco nos dimos el gusto de tocar, por ejemplo, la ‘Chacarera del recuerdo’ de los Hermanos Ábalos, ‘El antigal’ de Ariel Petrocelli, Daniel Toro y Aroldo Arce, ‘La Pockoy Pacha’ de Cristóforo Júarez, y el escondido ‘Tiempo de pandorgas’ de Agustín Carabajal, pieza en la que logramos contar con la voz de Jorge Luis Carabajal, hijo del recordado Agustín», destacó Nahuel.

A estos temas le agregaron los propios como la «Zamba para tu mirar», el gato «Violinisto barranqueño», y las chacareras «Volviendo» y «La pretenciosa». También incorporaron «Gatito del Huayra Muyo» y «Gatito pa’ Ñaupa Cunan», del cantautor y músico Manolo Herrera.
«Nuestros instrumentos son bien sencillitos: violín en homenaje al inolvidable Don Sixto Palavecino, sachaguitarra en tributo a Elpidio Herrera, bandoneón, guitarra, aerófonos andinos y voces», manifestaron a dúo.
«Queremos divulgar el legado cultural que nos dejaron grandes autores y compositores con Don Sixto o Elpidio, pero también revivimos musicalmente a los Ábalos, Don Andrés Chazarreta, Cristóforo Juárez, Carlos Carabajal, Lázaro Moreno», agregaron.
«Si bien somos rosarinos no tenemos un ritmo característico de la ciudad o la provincia como la chacarera en Santiago, la zamba en Salta o el chamamé en el litoral, pero sí tuvimos un movimiento cultural y social con la trova rosarina. Pero en el caso nuestro, desde muy pequeños porque las familias se hicieron amigas con Elpidio, de ahí en más nos metimos en la música de Santiago y nos encariñamos con la sachaguitarra para no dejarla más», comentó Nahuel.
Explicaron además que la sachaguitarra tiene una caja de resonancia hecha con un mate porongo que es el mismo de tomar mate, pero más grande. Cortado a la mitad hace de caja de resonancia, y suena como violín y como guitarra. Es un timbre parecido a la mandolina, pero más rústico. Tiene un pequeño arco de violín que se introduce por dentro y se puntea como guitarra”, explicó Lisandro.
En referencia a la consulta sobre esta cuarentena que vive el país, sobre qué les hizo postergar y reprogramar, expresaron que «nosotros vinimos de Cosquín muy felices por todos los contactos que pudimos lograr y la meta era tener un 2020 con actuaciones, la presentación del disco en un Centro Cultural de Rosario, y también hacerlo en Buenos Aires y otras provincias, pero bueno hay que aguantar y ver que todo esto termine y reiniciar con la gran aspiración de poder subir el 2021 al escenario mayor de Cosquín. Un gran sueño estar en el Atahualpa Yupanqui».
«Vemos que hay mucha público joven en los festivales, en los recitales, en las peñas y a nosotros nos parece muy prometedor que se sume gente nueva haciendo música propia, por eso tenemos en mente para el próximo disco sumar más temas nuestros», remarcaron.
«Nuestra música es para todos -acotaron-, para los que la quieren escuchar y también para los bailarines que siempre están buscando nuevas propuestas musicales. Por eso sentimos que el folklore se relaciona muy bien con la reunión familiar, con de amigos en una guitarreada y el fuerte de Ñaupa Cunan y lo que más nos gusta es hacer es tocar en vivo. Ojalá podamos hacerlo pronto otra vez».


 

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