Para Rolo Sartorio …


La vida es “Pararte y dar pelea”

Olvídense de todo lo que saben sobre el cantante de La Beriso. Dejen de lado sus canciones, sus conciertos, porque en su primer libro “Pararte y dar pelea”, su cantante, Rolo Sartorio, se mira en el espejo para desplegar el increíble relato de una vida marcada a fuego por las situaciones límites por las que pasó.

Nacido en Avellaneda en el barrio de Entre Vías, Sartorio soñó con ser futbolista y cantante de rock, disciplinas en la que se inició desde su adolescencia. Hoy es el vocalista de La Beriso, una de las agrupaciones más convocantes del rock argentino con 20 años de carrera, seis discos de estudio, dos en vivo y la capacidad de llenar los estadios Único de La Plata, River y Vélez.

En su libro autobiográfico Rolo no sólo narra sus historias como jugador de futbol, sus comienzos en la música, sus primeras bandas y el nacimiento de la Beriso, sino fundamentalmente las pérdidas familiares y también las alegrías.

Ya en el inicio de la obra menciona que “el viernes 12 de septiembre de 2004 me dieron dos noticias, una era muy buena y la otra muy mala. Un médico me reveló que Mariana,mi hermana menor tenía los días contadas por un cáncer y un rato después mi mujer Adriana me dijo que estaba embarazada de Lola, mi segunda hija. Así es la vida, el tiempo pasó volando, la enfermedad también. Mientras la panza de Adri crecía a toda velocidad, una mañana a finales de aquella primavera enterramos a Mariana”.

Lo terrible, además, es que con el paso del tiempo su hermana mayor Marcela también se iría muy joven y por la misma enfermedad.

“Crecí en una casa de chapa de Dock Sud. Cuando murió mi hermana menor trabajaba con mi papá y mi hermana, y tenía una banda de rock. Iban a vernos veinte tipos, pero era feliz”, dice en otra parte del libro.

Pablo Ferradás, guitarrista de la banda, le llevó un día, un boceto de canción: “…tomamos unos mates, despedí a Pablo. A la noche cuando todos se fueron a dormir, me senté con mi guitarra, una lapicera y la hoja con el esbozo del tema. De pronto, en medio de la noche de Valentín Alsina, la cabeza me hizo un clic. Tengo que escribir sobre lo que me pasó, me dije. Lo pensé sabiendo que después sería muy duro cantarlo. A la vez lo veía como la única forma de desahogo. La única salida posible para convertir la tragedia en algo bueno…”.

 

De esa forma nació “Cómo olvidarme” que, si bien era cantada entre su familia y sus amigos, al cabo de un tiempo y ya con la Beriso pasando un gran momento se convirtió en un “altar en que la gente depositó sus propias promesas”.

“Finalmente en diciembre de 2016 todo eso volvió a suceder frente a las 60 mil personas que llenaron el estadio Monumental. Ahí arriba, parado sobre el escenario más grande de la Argentina, cantando en la cancha que sólo llenaron los verdaderos grandes, escuché a una multitud que coreaba mi nombre. Ese día entendí que estaba en la cima de mi carrera profesional. Sin embargo no podía dejar de pensar en una única cosa, en mi cabeza aparecía una y otra vez una idea obsesiva, más bien un deseo. Cambiaría esta gloria por tener de vuelta a mis hermanas, me dije”, afirma en una emotiva y rotunda declaración que lo acompaña durante todo el recorrido del libro. Todo esto se trasluce cuando comenta que “Tengo una costumbre solitaria. Cada tanto me saco la gorra y me voy caminando hasta Entre Vías sin avisarle a nadie.

En general se asocia a La Beriso con Avellaneda, pero mi patria chica es ese barrio, la zona que se extiende entre Villa Tranquila y Dock Sud. Aunque conservo muchos amigos por ahí, en esos paseos no visito a nadie. Voy con el objetivo preciso de encontrarme a mí mismo de chiquito…”.

“…El tiempo pasó. Los miedos permanecen. Nada pasa, todo sigue ahí. El amor de Adri y de mis hijos me mantuvo a flote. Hemos llegado al horror más profundo. Acá estoy, me tocó esta vida. No puedo volver el tiempo atrás. Salvo mi amor con Adri, nada me fue fácil. Tener hijos, los laburos, llegar a fin de mes, pero siempre supimos que saldríamos adelante…”.

Es un libro no sólo para los fanáticos y seguidores de La Beriso, una obra de esperanza que nos enseñará cómo, a pesar de las desventajas de la vida, nunca hay que bajar los brazos.


 

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