Tanguito y una investigación esperada


«Tanguito, allá a lo lejos puedes escuchar» es el título del libro realizado por Carolina Mercedes Calcagno, en colaboración con Ignacio Salinas, con prólogo de Mario Pujó, conocedor de aquella época en la que el rock argentino daba sus primeros pasos.

«Nuestra intención”, cuenta Carolina a El Resaltador, “fue reconstruir la vida y la obra de ese ser que se llamó José Alberto Iglesias, alias Tanguito. Decidimos con Ignacio, quien se ocupó más de la investigación, lograr que su imagen quede bien presentada y es por eso que recurrí a familiares y amigos cercanos para que nos cuenten la verdad sobre su vida».

«Tanguito era un bohemio que vivía el día a día», destaca Carolina. «Era muy difícil pensar que tenía ideales. Le gustaba tocar la guitarra, cantar y estar con amigos. Llegó a la mítica cueva y convivió con Moris, LittoNebbia, Miguel Abuelo y otros ‘náufragos’, como se los llamaba en aquellos tiempos a los que terminaban la noche en La Perla».

«Justamente en ese lugar compuso junto a Nebbia, ‘La Balsa’, que vendió millones de discos y que en su comienzo decía ‘Estoy muy solo y triste en este mundo de mierda…´, pero luego la censura lo cambió por abandonado», remarcó.

Tanguito había formado parte del grupo Los Dukes y luego se decidió por ser solista para componer inolvidables temas que quedaron grabados en un álbum que se llamó «Natural», grabado de una sola toma y en tiempo record en los estudios TNT.

Firmaba algunas canciones como Ramsés VII y otras como José Alberto Iglesias. De esa formna nacieron: «Amor de primavera» junto a Hernán Pujó; «Sutilmente a Susana», «No vuelvas», «Lo inhumano», «La historia de un muchacho (Billy el naúfrago)» con Luis Costa, «Vociferando», «Sutilmente a Susana» (por segunda vez), y «La Balsa», junto a LittoNebbia.

En su corto repertorio también se encuentran: «Esto va para atrás», «Soldado» y otra versión de «Esto va para atrás», pero bajo el título de «Yo no pretendo».

Por su parte Hernán nos cuenta que «la otra cara de los acontecimientos que registró esta investigación que comenzamos en abril de 2008, son las sucesivas detenciones y el testimonio obtenido a través de la historia clínica completa del Hospital Borda, su última residencia que, por primera vez, es publicada para que cada lector pueda tener la posibilidad de extraer sus propias conclusiones».

«El mito que se armó luego de la película ‘Tango feroz’, de Marcelo Piñeiro donde se lo veía idealista, combativo, nada tiene que ver con su cruel realidad. Tango era un solitario, a la vez un ser tímido que le tenía miedo a la soledad, refugiándose en sus amigos», dijo Carolina.

Tanguito falleció en las vías del ferrocarril San Martín el 19 de mayo de 1972 luego de escaparse una vez más del Borda. A partir de ahí surgieron muchas hipótesis sobre su final.

«Tanguito desde siempre fue castigado por la misma sociedad que lo discriminó, por la intolerancia y los prejuicios de aquella época dominada por los militares y en la cual no podía entrar su pensamiento de libertad y paz», reflexiona Hernán.

¿Se arrojó del tren en movimiento?, ¿Fue empujado por quien debía cuidarlo?, ¿Pensó que era Superman y quiso detener al tren en las vías del San Martín? “Calculamos que nunca se sabrá la verdad. Tango se la llevó a su tumba, sólo podemos remarcar que su vida de bohemio tuvo mucho que ver con el nacimiento del rock argentino y puso su granito musical para ello, de eso no cabe la menor duda”.


 

También guarden, twiteen y compartan desde:
Bookmark the permalink.

Comments are closed.